El error de instalar excesiva longitud de conducto flexible corrugado
¿Sabías que un tramo largo de tubo flexible corrugado puede reducir hasta un 50% el caudal real de aire de un sistema de extracción profesional?
Cometer el error de instalar excesiva longitud de conducto flexible corrugado es uno de los fallos más habituales en climatización y ventilación. A diferencia de los conductos de chapa metálica lisa, el interior espiralado y rugoso del tubo corrugado genera una turbulencia constante. Cada metro adicional y cada curva pronunciada multiplican exponencialmente la pérdida de carga por fricción, frenando el flujo de aire de manera drástica.
Al encontrarse con esta resistencia invisible, el ventilador sufre un sobreesfuerzo continuo: trabaja forzado, consume más energía y acaba ahogándose, reduciendo su vida útil drásticamente y generando un molesto zumbido por cavitación. Para garantizar una extracción óptima, la regla de oro es mantener los tramos de tubo flexible lo más cortos, rectos y tensos posible, sustituyéndolos por conductos rígidos o semirrígidos lisos siempre que la instalación lo permita.